En NSAP Tecnología sabemos que, tras una obra, reforma o modificación de una instalación de climatización o ventilación, los sistemas de conductos pueden presentar fugas o pérdidas de aire que comprometen tanto la eficiencia energética como la seguridad y limpieza del ambiente controlado.
Por eso, la prueba de estanqueidad es un paso fundamental antes de dar por finalizada cualquier instalación.
¿En qué consiste?
La prueba de estanqueidad verifica que los conductos instalados cumplen con los niveles de hermeticidad exigidos por la normativa vigente (UNE-EN 12237, UNE-EN 1507, UNE-EN 15727, RITE, entre otras).
Se realiza aplicando presión en el sistema y midiendo el caudal de aire perdido. Según el resultado, el sistema puede clasificarse en distintas clases de estanqueidad, pudiendo ser A, B, C o D en función de la exigencia de la instalación.
¿Por qué es tan importante?
- Garantiza la calidad del aire interior: evita entradas de polvo, contaminantes o microorganismos.
- Asegura eficiencia energética: las fugas de aire aumentan el consumo eléctrico y el coste de climatización.
- Cumplimiento normativo: indispensable para auditorías, certificaciones y normativas GMP en salas clasificadas.
- Prevención de problemas futuros: detectar fugas a tiempo evita reparaciones costosas más adelante (aperturas de techo, desmontaje de estancias, etc).
En NSAP Tecnología ofrecemos un servicio especializado de pruebas de estanqueidad de conductos, utilizando equipos calibrados y procedimientos validados, para garantizar tu instalación.
Si has realizado recientemente una obra o reforma en tus instalaciones, es el momento de asegurar que los conductos están completamente estancos antes de poner el sistema en funcionamiento.
NSAP Tecnología, septiembre 2025.